Hoy vengo a escribir
sobre una realidad que está sobrepasando, que nos está sobrepasando
de tal forma que nos llega a controlar o, más bien, abrumar. No nos
podemos expresar, no podemos utilizar el humor ni decir lo que
pensamos porque podemos “ofender” a otras personas que su vez nos
ofenden. No quiero pensar que esto va a continuar así mucho tiempo,
pero porque realmente no es posible que aguantemos mucho más. No es
posible que todo nos moleste, nos incomode o nos de por el culo.
Simplemente porque no puede ser, porque tenemos más preocupaciones
que lo que otra persona pueda decir, en muchos casos ni si quiera
teniendo que ver directamente con nosotros mismos. Nos tomamos muy a
pecho cosas que no tienen ni una mierda de importantes, que no nos
importan y que no nos implican en absoluto. Estoy harto de entrar a
cualquier sitio de Internet y leer a gente “anónima” rajar y
poner verde a personas que no tienen el gusto de conocer, estoy harto
de leer comentarios con improperios, de personas hablar cosas que no
tienen ni la menor idea, de personas que abren la boca porque tenerla
cerrada les cuesta trabajo, estoy harto y confió que no soy el único
que está comenzando a llegar a su límite, porque no es posible.
Pienso que hay algo,
o alguien que está a punto de estallar, que por algún sitio va a
explotar y cuando llegue ese día las calles se llenarán de personas
buenas, de personas hartas que quieren cambiar una realidad que no
nos representa, devolver algo que siempre ha sido nuestro.
Nos estamos
aferrando más al odio que al amor, nada bueno puede salir de ahí.
No es posible que aguantemos tanto tiempo albergando en nuestro
interior tanto odio, tanta mala leche.
No hay comentarios:
Publicar un comentario