domingo, 1 de mayo de 2016

El tiempo ha pasado, los relojes me lo han robado.

Todavía no ha salido el sol, y mi mente ya divaga en tu pensamiento, me inquieta no saber de ti, me estremece pensar que quizá ya no te importe, me aterra que hayas podido olvidarme. Para mí no ha sido tan fácil; sí, el tiempo ha pasado, los relojes me lo han robado, es tiempo perdido que no he estado a tu lado. Ha pasado todo tan deprisa, no me había ni tan siquiera fijado, cuando ya el calendario había avanzado un año.
¿Qué de ti ha sido?
Espero que en todo este tiempo nada te haya pasado, sinceramente lo espero.
¿Qué tal estás? ¡Sonríes, al menos sonríes!, nunca me ha gustado verte triste, ¿recuerdas cuando me quedaba mirando tu rostro como embobado? Tu sonrisa siempre algo en mi ha despertado, no quiero que lo pierdas,
¿sigues siendo tú? ¿nada te ha cambiado? Déjame comprobarlo, debe ser demostrado.

El tiempo para los dos ha pasado, supongo que uno de los dos mejor lo ha aprovechado, yo tan solo he permanecido aquí añorando tu anhelo, recordando el pasado.
No, no quiero hacerte sentir mal, pues ahora eres feliz, y siempre me gusto verte sonreír, al menos ahora sé que en el pasado queda todo, que nada es eterno, aunque en aquella época de para siempres se nos llenaba la boca.
Todavía te quiero, eso no ha cambiado por más que el tiempo ha pasado..., no te he olvidado. Siempre fue un juego, tú, yo y el mundo mirando, como todo juego llegamos al final con un vencedor y un vencido, aunque, supongo que nunca me podré considerar vencido, pues estar a tu lado siempre fue mi regalo.

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