La vida pasa sin que podamos hacer algo que todo tiene un porque y todo sentimiento va acompañado de una historia. Algunas con final feliz, otras con uno no tan feliz y otras que no tienen final quizá porque no lo necesitan. En definitiva si algo tiene que pasar pasara y no se puede cambiar. El mundo me ha enseñado que a veces los ojos mienten y hay cosas que sólo la razón comprende hasta un punto en el que entra el corazón que es quien tiene la última palabra. Que las personas no se miden por su físico si no por cómo nos tratan y por cómo son. Que si hay que hacer caso a alguien que sea a ti mismo que nadie comprende mejor lo que te pasa que tu...
No hay comentarios:
Publicar un comentario